Bárbaros...

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Bárbaros...

Mensaje por Hefesto el Miér Ago 30, 2017 6:19 am

Para los romanos clásicos, bárbaras eran las tribus extranjeras limítrofes con el imperio. Si bien son más conocidos como los pueblos del norte que asolaban a Roma y los hunos naturalmente eran igualmente bárbaros para los romanos.

El primer encuentro significativo de tribus germánicas y Roma en tierras del imperio aconteció en el siglo II cuando los cimbrios y teutones invaden la Galia, siendo derrotados finalmente en Provenza, aunque ya venían ocurriendo ciertas escaramuzas de menor cuantía desde el silgo I.

El tema de los pueblos germánicos es complejo. Parece ser que se movían en el mismo contexto cultural, aunque eran enemigos acérrimos entre ellos, y existían enfrentamientos continuos entre las diferentes tribus, hasta que encontraron un enemigo común, Roma. En diferentes momentos se confederaron para luchar contra ella.

En realidad fue un choque cultural tremendo, estos pueblos vivían en aldeas y no habían conocido ciudades ni tampoco las obras que realizaban los romanos muy lejos de su tecnología hasta que tuvieron contacto con el imperio romano.

Existieron multitud de tribus germánicas entre las mencionadas anteriormente estuvieron los francos, burgundios, anglos, sajones, jutos, hérulos, rugios, lombardos y muchas más.

El lider germánico más famoso en los primeros años de la era cristiana fue Arminio. Parece ser que los romanos lo raptaron de niño, era una táctica que solían emplear para someter más fácilmente a las tribus y asegurarse de que no se sublevaran. Arminio era hijo de un jefe querusco, que con el tiempo adquirió la nacionalidad y nobleza romana, siendo entrenado como un verdadero comandante del imperio.

Ya de adulto Augusto le dió el mando de las tropas a Arminio en su intento de conquistar definitivamente Germania ya que conocía el idioma y la forma de luchar de las tribus. Gran error, Arminio una vez llega a su tierra natal traiciona a los romanos, unifica a las diferentes tribus y le infringe la derrota más dolorosa que había conocido el ejército más preparado del mundo.

De hecho, Roma se tuvo que retirar detrás del Rin después de esta humillación. Arminio mantuvo su liderazgo en Germania durante unos pocos años hasta que muere parece ser envenedado y las tribus vuelven a enfrentarse al aislamiento y la oscuridad, hasta que en el siglo II asoman la cabeza por la Galia teutones y cimbrios.

Es entonces cuando Roma toma conciencia del verdadero peligro de las tribus germánicas para con el imperio.




Monumento en honor a Arminio, el líder germano que traicionó  a Roma...
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Re: Bárbaros...

Mensaje por Koryak el Miér Ago 30, 2017 8:02 am

@Hefesto escribió:

El lider germánico más famoso en los primeros años de la era cristiana fue Arminio. Parece ser que los romanos lo raptaron de niño, era una táctica que solían emplear para someter más fácilmente a las tribus y asegurarse de que no se sublevaran. Arminio era hijo de un jefe querusco, que con el tiempo adquirió la nacionalidad y nobleza romana, siendo entrenado como un verdadero comandante del imperio.

-  Pero a fin de cuentas ni era romano!!

Arminio, o Hermann (que significaba hombre de guerra en su lengua germana), nació entre el 16 y 17 a.C. Fue hijo de Segimer (Segimero), caudillo de los queruscos, un pueblo germánico que poblaba los bosques de las riberas del río Weser en tierras de la actual Hannover. Poco nos ha llegado de esta tribu; según los arcaicos vocablos germanos y galos, Kern-Hirsch significaría cuerno de ciervo. Incorporados a la órbita romana en el 12 a.C., sabemos que en el 4 d.C. Arminio, contando sólo 20 años de edad, ya comandaba una unidad auxiliar junto a las legiones en Pannonia. Aquella campaña le proporcionó prestigio como guerrero y la ciudadanía romana como recompensa.

La prolongada convivencia de Arminio con la soldadesca romana debió de desmitificarle la fama de imbatibilidad de las legiones. Cuando regresó a sus tierras tras servir en las Águilas entre el 7 ó el 8 d.C. comenzó a gestar un plan para deshacerse del yugo romano. En época de Augusto, casi todas las tierras comprendidas entre el Rin y el Elba estaban bajo la influencia romana, no constituidas en provincias como la Galia o Hispania, pero sí sometidas a los tributos y caprichos de los gobernadores de la Germania Superior e Inferior. El artífice de esta conquista fue el favorito y posible sucesor de Augusto, Claudio Druso, pero una caída de su caballo de vuelta a Roma le costó la vida en el 9 d.C. Sin duda, un mal presagio.

Germania era un territorio inhóspito para hombres de tierras meridionales como los romanos: total ausencia de grandes ciudades, bosques impenetrables y sombríos, pantanos, lluvias constantes y mucho, mucho frío en invierno. Sus moradores eran acordes a tan parco terreno, conflictivos e indómitos, más altos, más fuertes, ojos fieros de intenso color azul y cabellos tan blondos como el trigo en Agosto; así les describió Cátulo poco años antes de estos hechos.

Arminio sembró la discordia entre los suyos, alentando la revuelta y provocando que los queruscos se dividiesen en dos bandos, acaudillando él mismo a los levantiscos frente los agrupados alrededor de Segestes, rival político de Arminio y amigo de Roma. Éste último envió varios avisos de que se estaba fraguando algo muy gordo, pero Publio Quintilio Varo, gobernador de aquellos territorios, desoyó sus advertencias hasta que la rebelión estalló. Varo era un patricio codicioso y engreído que debía su posición a ser yerno del influyente Agrippa y cuya carrera hasta la fecha había sido poco más que discreta. Tras su penosa gestión como propretor en Siria le fue transferido el gobierno de Germania Magna (que es como llamaban a este vasto territorio) Su codicia desmesurada y sus métodos expeditivos para recaudar tributos fueron los mejores aliados de Arminio para sublevar a todas las tribus la zona. Pensó que podría someter la voluntad germana como había hecho en Siria. Craso error. Sirva de ejemplo esta frase que Dión Casio atribuye a un jefe germano años atrás:

“Vosotros los romanos os buscáis los problemas solos. No enviáis perros y
pastores para vigilar vuestros rebaños, sino que colocáis lobos hambrientos”

 
Batalla de Teutoburgo  




(http://historiasdelahistoria.com/2011/01/28/archienemigos-de-roma-arminio)


 

 
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(Confucio)
 
 

 
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Re: Bárbaros...

Mensaje por Magnum44 el Miér Ago 30, 2017 7:10 pm


Los pueblos germánicos (o bárbaros)... es que lo de "bárbaros", le queda muy bien a muchos pueblos que yo conozco Very Happy

@Koryak escribió:

“Vosotros los romanos os buscáis los problemas solos. No enviáis perros y
pastores para vigilar vuestros rebaños, sino que colocáis lobos hambrientos”
 
¡Qué tiernos!!

tongue

Los pueblos germanos  son un  grupo de pueblos que conquistaron la mayor parte del oeste y del centro de Europa en el siglo V después de Cristo, contribuyendo al fin del Imperio romano de Occidente . Hacia el siglo II antes de Cristo los pueblos germanos ya habían ocupado el norte de Germania (fundamentalmente, la actual Alemania) y el sur de Escandinavia, desde donde procedían.

Los pueblos germánicos  venían acosando las fronteras del Imperio romano desde el siglo I. Eran pueblos nómadas o seminómadas con una sociedad estratificada: nobles, libres, libertos y esclavos. El rey se elegía entre un miembro de las familias nobles. Los hombres libres juraban fidelidad personal al jefe, y esta era la base de su poder.

Se les conoce como bárbaros por derivación del término “bárbaro” que significa “extranjero” y además porque sus costumbres eran distintas a las de los pueblos cristianos, fe que no conocían.

Casi todo lo que se sabe sobre los pueblos germanos procede de los relatos históricos escritos por dos autores romanos: “Comentarios” (51 a.C.) de Julio César, y “Germania” (98 d.C.) de Publio Cornelio Tácito.

El primer encuentro entre los pueblos germanos y sus vecinos romanos fue en el siglo II a.C., cuando los cimbrios y los teutones invadieron la Galia, siendo derrotados en la actual Provenza. Sin embargo, para entonces la mayor parte de Germania estaba ocupada por tribus germanas, como los suevos, queruscos y otras.

Durante el siglo III, más emigraciones causaron una crisis dentro del Imperio, cuando los godos, alamanes y francos penetraron en las fronteras germanas. El movimiento se detuvo algún tiempo, en el siglo III, durante los reinados de los emperadores Diocleciano y Constantino I, el Grande, pero se reanudó cuando los hunos, no germanos, que partieron de Asia central en el siglo IV, comenzaron a presionar a los pueblos germanos. En el siglo V, estos últimos ocuparon todo el Imperio romano de Occidente. Durante los siglos siguientes, las tribus germanas se convirtieron al cristianismo y sentaron las bases de la Europa medieval.





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Re: Bárbaros...

Mensaje por Hefesto el Jue Ago 31, 2017 10:37 am



Los reinos germánicos( Europa en el siglo IV).
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Re: Bárbaros...

Mensaje por Nosferatu el Miér Sep 06, 2017 8:20 pm


Los bárbaros y el Imperio Romano

En efecto, las llamadas invasiones bárbaras fueron un proceso complejo, es decir que en ellas influyeron muchos factores y a su vez ellas influyeron en otros muchos aspectos de la historia de la época. Lo primero que hicieron los bárbaros fue ubicarse en los límites del Imperio Romano, desde donde establecieron diferentes tipos de relaciones con los romanos: comercio, alianzas militares para detener a otros invasores y hasta enfrentamientos. La llegada de nuevos grupos bárbaros producía que otros, como los germanos, buscaran ser admitidos en las regiones que pertenecían al Imperio, donde recibían protección a cambio de lealtad, impuestos y servicio militar.

Invasión de los bárbaros

A finales del siglo IV, el prestigio y la consolidación del Imperio Romano de Occidente, parecían intactos, y tanto el pueblo como sus dirigentes estaban convencidos de su poderío. Sin embargo, todo era simple apariencia, pues las instituciones imperiales realmente, estaban en plena decadencia. El pueblo romano que siempre se identificó por su valor, patriotismo, espíritu de lucha y de conquista, poco a poco fue perdiendo estas características, debido principalmente a que sus ejércitos estaban cansados y desmoralizados por la actitud negativa de sus dirigentes, que cambiaron sus costumbres sencillas por los lujos propios de la gente que se enriquece fácilmente, gracias a los botines de guerra y la explotación del mismo pueblo.

Los excombatientes, que se habían cubierto de gloria en las campañas conquistadoras, una vez de regreso a Roma, se negaban a seguir formando parte de los ejércitos imperiales o a regresar a cultivar los campos y preferían quedarse en las ciudades dedicándose a la mendicidad o al robo para poder subsistir. Como consecuencia, el gobierno se vio en la necesidad de alistar en sus filas a los soldados bárbaros, que ya no iban a luchar por patriotismo, sino por un sueldo (mercenarios). Además, no debemos olvidar, que los romanos jamás se preocuparon por el desarrollo industrial, pues todo cuanto necesitaban se lo exigían a los pueblos conquistados o lo compraban con el producto de los impuestos sacados de las Provincias.

Por todo lo anterior, cuando se presentaron las incursiones bárbaras en los territorios fronterizos, el Imperio Romano de Occidente fue incapaz de rechazarlas por medio de las armas. Esta situación facilitó las invasiones de los Pueblos bárbaros (del griego bárbaros: extranjero), venidos del otro lado de las fronteras, cuando fueron presionados por Tribus provenientes del Oriente que los obligaron a desplazarse hacia territorios italianos, primero en son de paz y después, recurriendo a las armas. Estas invasiones no se realizaron de un día para otro, sino que fueron procesos que se desarrollaron lentamente, a través de varios siglos.

Características de los pueblos barbaros

Fueron los griegos los que acuñaron el nombre de bárbaros, entendiendo como tales a los pueblos extranjeros que hablaban una lengua distinta a la suya, y como estos pueblos, en relación con la refinada cultura griega, parecían insignificantes y poco evolucionados, el término cobró un significado peyorativo y etnocentrista. Con este sentido lo adoptaron también los romanos. Bárbaros eran, pues, todos los que vivían más allá del mundo greco-latino y la expresión se hizo sinónimo de rudo, feroz, salvaje e incivilizado. A veces la expresión coincidía con la realidad y en otras no: basta decir que el historiador griego Heródoto llama bárbaros a los Persas, a pesar de su alto grado de cultura y de progreso. Así, los pueblos bárbaros habitaron los territorios europeos que comprendían la zona del mar Báltico, el río Danubio y los montes Urales, y fueron de origen fundamentalmente germánico.





http://www.socialhizo.com/historia/edad-media/los-pueblos-barbaros




"Esta conspiración satánica" sólo tiene éxito porque la gente no puede creer que  algo tan colosal y de monstruosa realidad exista.“
(Henry Makow)  
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